LOS PROCESOS DE INTEGRACIÓN Y COOPERACIÓN: HACIA UN MODELO POSIBLE
por Nicolás Emiliano Bisceglia

INTRODUCCIÓN

Este artículo tratara de analizar los procedimientos y condicionamientos para el surgimiento y consolidación de iniciativas de integración y cooperación. Para lo anterior me centrare en el estudio de las diferentes teorías de la integración, para finalizar analizando, baja las categorías analizadas, el proceso de integración del MERCOSUR.

I. Parte

Existen dos grandes cuerpos teóricos acerca de la integración. Al primero lo denominare Teorías Federalistas, y dentro de el encontramos las teorías funcionalistas y neo - funcionalistas. El segundo cuerpo es denominado interestatal, y surge como una contrateoría frente a los postulados de las teorías federales.

1) TEORIAS FEDERALES:

En estas teorías el proceso de integración implica la cesión por parte del Estado de parte de su soberanía hacia organismos supranacionales. Estas teorías dominaron el estudio de los procesos de integración desde mediados de la década del 50 hasta mediados de los 70.

a) Teoría funcionalista: Su principal exponente fue D. Mitrany. Mitrany escribió durante el periodo de entreguerras, así como en la pos – guerra. Inspirado en el creciente auge de las organizaciones internacionales desde fines del Siglo XIX, así como en las ideas del socialismo británico.

El punto de partida de su pensamiento era la idea de la incapacidad del Estado de satisfacer determinadas necesidades básicas, como ser la seguridad y el bienestar. Esta incapacidad se debía a la creciente presencia de tareas técnicas en el ámbito interno, y fundamentalmente internacional. La solución a estos problemas vendría con la cooperación e integración internacional, que llevaría a la creación de una red de organismos internacionales, que se encargarían de gestionar determinadas tareas. Este modelo de integración tenía dos particularidades, por un lado no era necesaria la participación de los estados, es decir esta se realizaría entre técnicos y no entre elites políticas. A su vez la percepción de que las necesidades básicas son satisfechas de mejor manera por organismos supranacionales, produciría una lenta transferencia de lealtades desde el estado Nación hacia las diferentes organizaciones internacionales. Lo que por otro lado disminuiría la posibilidad de conflictos internacionales violentos.

Otro elemento importante en la teoría de Mitrany es el concepto de ramificación. Por él la integración, que ha comenzado en un área determinada, lleva a integrar y cooperar en otros ámbitos. Ejemplo de ello, es la Comunidad europea del carbón y el acero. La creación de la CECA fue un proceso gradual de diferentes sectores de la actividad económica para lograr una profunda interdependencia económica entre los estados miembros, esta inspirado en el modelo de Mitrany.

Lo más importante de su pensamiento fue la ruptura con las ideas realistas, fundamentalmente la concepción del sistema internacional centrado solamente en los estados – nación, compitiendo entre sí, y donde el conflicto es el elemento dominante de las relaciones internacionales, para pasar a una concepción donde la integración y la cooperación son instancias superadoras de dicho conflicto.

b) Teoría neo – funcionalista: sus más importantes teóricos son: E. Haas, J. Nye, R. Keohane, P. Schmitter, entre otros. Es el sucesor intelectual del funcionalismo. Su objetivo fue elaborar una teoría del proceso integrativo europeo. En esta teoría la meta “federal” es muy clara, el Estado Nación es considerado como obsoleto a diferencia del funcionalismo donde la integración es un proceso de integración descentralizado. Haas, uno de los principales autores afirma que “el estado nación actual está en franca retirada en Europa”

La estrategia de integración es similar a la funcionalista. Tanto la integración por sectores, como el cambio de lealtades de los individuos hacia dichos organismos supranacionales. Pero a diferencia del Funcionalismo los neofuncionalistas creían que el éxito de la integración dependía más de las actitudes de las elites políticas que de los tecnócratas. Dicha elite vería en la integración y cooperación un medio para el logro de determinados objetivos. Esto lleva a politizar los fines técnicos del proceso de integración, a diferencia del funcionalismo donde la política termina por ser absorvida por la actividad técnica.

Es decir la integración surge y se consolida cuando los actores que participan en dicho proceso se dan cuenta que sus intereses son mejor satisfechos si forman parte de una organización mayor.

En un primer momento el rumbo de la integración europea no contradijo los postulados del neofuncionalismo. Inicialmente la CECA, tenía una Alta Autoridad que funcionaba como un poder ejecutivo, la asamblea iría poco a poco tomando las funciones legislativas y además existía una especia de poder judicial. El Consejo, representante de los intereses nacionales, era el elemento que chocaba con las ideas del neofuncionalismo. Pero desde mediados de los años 50, lo que Haas denominó el “fenómeno DeGaulle” puso fin a cierta orientación federalista de la integración europea. Esto se concreto en 1957 en la Conferencia de Messina, donde se creo la estructura institucional de la CEE y la CEEA, que implicó un traspaso de poder desde la Comisión, hacia el Consejo, tanto en la CEE como en la CEEA (Euratom). El último golpe fue en 1966 con el “compromiso de Luxemburgo”, impuesto por Francia, a través del cuál los Estados adquirieron un derecho a veto permanente en las decisiones tomadas en el Consejo. E. Haas explicó esto diciendo que la política basada en el mero bienestar es efímera, por no estar reforzada por un compromiso filosófico, es decir un sentido de pertenencia a dicha comunidad.

El trabajo de J. Nye resulta sumamente útil e interesante, al plantear las condiciones necesarias para el éxito de un proceso de integración, condiciones que además condicionan su estructura, estas son:

- Igualdad económica entre los estados miembros.

- Homogeneidad de ideas entre la elite

- Pluralismo político.

- Estabilidad política y gran capacidad de respuesta política.

2) TEORIAS INTERESTATALES

Los principales representantes de esta escuela son Stanley Hoffmann, Robert Keohane, Andrew Moravcsik, Paul Taylor, etc.

Hoffmann va a realizar un conjunto de críticas al modelo federal de integración, formuladas sobre la base teórica del realismo. En primer término negó que el Estado dejara de ser la principal unidad política del sistema comunitario. Negando a su vez la transferencia de lealtades desde los Estado – Nación hacia organismos supranacionales. En segundo lugar negó el concepto de derrame. Esto se debe, según este autor, a la falta de distinción entre temas de Alta Política y de baja Política para los autores neo – funcionalistas. así en el terreno económico prevalece la cooperación sobre la competencia, y los estados están dispuestos a crear órganos centrales de –coordinación de políticas, en cambio no ocurre lo mismo en los temas de Alta Política. Por otro lado, el progreso económico consecuencia de la integración aumenta el margen de maniobra de los estados, con lo que desalienta los intentos de integración política.

La primacía del Estado en el proceso de integración se convierte, de esta manera, en el punto de inicio de la explicación interestatal. Y ese predominio, en el caso de la UE, se visualiza con el Consejo europeo, principal órgano decisor . A pesar de la primacía del Estado, los interestatales no niegan la importancia creciente de las organizaciones supranacionales dentro del proceso integrador. Alan Milwaard, plantea que existe un proceso de mutuo reforzamiento entre el Estado – Nación y las organizaciones supranacionales. Afirma así que la Comunidad Europea fue un elemento indispensable en la construcción del estado – nación en la pos – guerra.

De esta manera podemos afirmar que los interestatales han tomado prestado una idea del pensamiento de David Mitrany, que es el de soberanía compartida, por el cuál los estados comparten soberanía entre ellos, mas que delegarla en una organización supranacional. Moravcsik afirma que hay cierta cesión de soberanía hacia los órganos supranacionales, pero los estados supervisan el accionar de estas instituciones.

Robert Keohane es uno de los intelectuales más destacados dentro de esta escuela. A pesar de que sus primeras obras trataron de crear un paradigma alternativo al realismo, de a poco fue acercándose a las ideas realistas, afirmando que el realismo debe complementarse con teorías que marquen la importancia de las organizaciones internacionales. Para ello elaboró un modelo denominado “institucionalismo neoliberal”, que aplico al estudio de la comunidad Europea. Partió de hipótesis realistas, como ser que el Estado es el actor central de las relaciones internacionales, y neorealistas, el comportamiento del estado se explica a partir del funcionamiento del sistema internacional. Pero se diferencia del realismo en el papel que atribuye a las organizaciones supranacionales, como conjunto de reglas, persistentes y conectadas que prescriben patrones de comportamiento, limitan actividades y configuran expectativas de los estados.

Las teorías interestatales han logrado explicar el proceso de integración europeo pos década del 60, al brindar una serie de elementos teóricos que permitieron superar las dificultades metodológicas con los que se encontró la teoría neofuncionalista al cobrar el Estado – Nación un rol más decisivo en el proceso de toma de decisiones de la Comunidad Europea. A la vez que permitió conjugar las ideas realistas con las nuevas tendencias en el sistema internacional, (integración, interdependencia, etc), superando de esta manera las dificultades teóricas a las que se enfrentaba dicha escuela.

Brinda a su vez una serie de elementos teóricos que son útiles para explicar otros procesos de integración, como ser el Mercosur, donde tampoco existe una lógica federal en el proceso de integración, sino que se caracteriza por una fuerte preeminencia del Estado – Nación el proceso decisorio.

II. Conclusiones

De los dos puntos anteriores podemos inferir criterios, requisitos y características de la integración como proceso, tomando diferentes elementos de las teorías antes descriptas.

La integración implica primariamente la necesidad de satisfacer, de mejor manera o de única manera, intereses y objetivos propios en una estructura política supranacional. Esto requiere de pluralismo político y estabilidad institucional al interior de las unidades. El pluralismo político brinda una estructura flexible capaz de lograr consenso al interior del estado, a la vez que otorga una base ideológica común a los países de la región. Por otro lado, la estabilidad política permite hacer duraderas en el tiempo las políticas de integración. La existencia de comunicación social en sus diferentes formas (turismo, cultura, medios de comunicación, etc.), permite el logro de la interdependencia cultural y social necesaria en cualquier proceso de integración. Desarrollo económico homogéneo, y normas técnico jurídicas que plasmen lo acordado, y den un marco de referencia al proceso de integración.

Para analizar si dichos pasos pueden ser aplicados al Mercosur, se hace necesario previamente hacer un recontó de los principales momentos en el proceso de conformación del Mercosur.

El Tratado de Asunción, firmado en marzo de 1991, constituye la culminación del proceso de integración iniciado entre la Argentina y Brasil desde mediados de la década del 80. Este proceso tuvo como principal objetivo la creación de un espacio económico integrado en el sur de América. El Acta de Iguazú, firmada en 1985 entre Argentina y Brasil tenía como objetivo incrementar las relaciones comerciales bilaterales, la complementación industrial, y la cooperación en materia tecnológica. Con esta finalidad en 1986 se puso en marcha el PICE (programa de Integración Económica). Con el objetivo de dar un marco permanente a este proceso se firmo en 1989 el Tratado de Integración y Cooperación. Y con el objetivo de dar proyección regional a dicho proceso es que se acordó la creación del MERCOSUR. Este proceso tiene cuatro etapas 1) la libre circulación de bienes, servicios y factores de producción, 2) el establecimiento de una Unión Aduanera, 3) coordinación de políticas macroeconómicas y 4) Armonización de legislaciones.

Podemos observar que el proceso de integración se vio favorecido en primer lugar por la existencia de regímenes políticos pluralistas, con un alto grado de estabilidad. La comunicación social fue otro factor importante, caracterizado por la existencia de una cultura en común, y de vínculos políticos, económicos, así como la existencia de desafíos similares. Esto nos permite hablar de una fuerte interdependencia, acrecentada a su vez por el proceso de integración.

El proceso de integración del MERCOSUR se da dentro del marco de las teorías interestatales, porque no existe una pérdida de soberanía hacia organismos supranacionales. En este sentido la integración puede ser vista como un elemento reforzador de la soberanía nacional, y los estados siguen siendo los principales actores en el proceso de integración. No obstante se puede afirmar que el estado resultante, en caso de consolidarse el MERCOSUR, sería un estado muy diferente. Sería un estado adaptado a un nuevo contexto internacional y regional, reforzado gracias al proceso de integración, y capaz de desarrollarse económica, social y políticamente en el marco más amplio del Mercosur